Entrevistas

Cuando se combinan los sonidos en una secuencia temporal, atendiendo a las leyes de la armonía se produce un efecto estético agradable al oído, a eso se le denomina música. Pero qué pasa cuando se rompe con ese trabajo en cadena? Se llega al caos sonoro? Se pierde la armonía? Krzysztof Penderecki tiene la respuesta, pues fue justo él quien formó un laboratorio experimental con los instrumentos acústicos tradicionales de una orquesta, cuyos sonidos fueron liberados de los convencionalismos y los llevó a otro nivel, un nivel casi incomprensible que revolucionó y cambió el concepto de lo que hasta esa época se creía era la música sinfónica.

De esta manera, y casi que sin proponérselo, este polaco se convirtió en el precursor del género avant garde, cuya característica principal es el uso de sonidos y estructuras poco comunes, que deja como resultado una melodía sin intenciones específicas que carece de armonía sonora.

El ejemplo más claro de esto es Treno a la víctimas de Hiroshima, que contrario a lo que muchos creen, no nació para el homenaje sino de lo sonoro, así lo explica el polaco, quien asegura que los eventos históricos o coyunturales le evocaban a él un sonido, por eso esta pieza en sus inicios se llamaba solo Treno, pero luego de entender su fuerza interpretativa, el autor se dio cuenta que esto correspondía a la fuerza sonora y al impacto que tuvo la bomba en Hiroshima, de ahí le agregó la frase: “a las víctimas de Hiroshima.
Sin embargo, hacia 1965 este compositor vanguardista inició una nueva fase de composición mediante el vínculo que creó con la música sacra, lo que obedece a sus raíces cristianas y al hecho de querer destacar las historias bíblicas en medio del caos que vivía Europa en ese entonces.

Luego, con su obra El despertar de Jacob, el público conoció la evolución del estilo de Penderecki, quien introdujo sus composiciones al estilo neorromántico, pues asegura que la inspiración en el avant garde estaba agotada y ya era obsoleta, por lo que vio la necesidad de evolucionar.

Hoy, a sus 83 años, el compositor, que vivió de cerca la Segunda Guerra Mundial y la dictadura de Stalin, sigue componiendo, tarea que prefiere hacer en la mañana en el arboreto, su colección de árboles, ubicada en su casa de Cracovia. Por estos días, está en Colombia para dirigir sus propias obras con la Orquesta Filarmónica de Bogotá, en el marco del Festival de Música Sacra, el cual abrirá mañana en un gran concierto en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo.

OFB ¿Cuál compositor ha ejercido más influencia en usted?
Krzysztof Penderecki: Yo pienso que muchos, especialmente los clásicos como Johann Sebastian Bach, compositor que llegó a mi vida cuando yo tenía 7 años. Me gusta mucho su estilo y la forma como componía. De hecho, en muchas de mis obras está presente su influencia.

OFB ¿En qué se inspira cuando compone?
KP: Es muy difícil de definir eso porque es un proceso intelectual, aunque pienso que para escribir, tarea que prefiero hacer en las mañanas, se requiere de las voces y de los textos, entonces lo que hago es recolectar estas historias, las analizo y las convierto en música. Sin embargo, hay otros sonidos habituales con los que también me inspiro.

OFB: Háblenos un poco sobre el Réquiem que está escribiendo por las víctimas de la Revolución Húngara.
KP: Con este tema hago un homenaje a las víctimas de la revolución de Hungría, que fue muy sangrienta y cruel. Este país era muy cercano con Polonia, mi país de origen, y esto me inspiró a hacer una obra que es conmovedora.

OFB ¿Por qué decidió cambiar su estilo, pasando del Avant Garde al Neorromanticismo?
KP: La época del Avant Garde es muy importante y no se ha perdido, pero luego de que se me fue parte de mi carrera escribiendo este tipo de música, ahora tengo un lenguaje más profundo y más sencillo. Pienso, además, que no cambié sino que evolucioné.

OFB ¿Cuáles son sus obras favoritas de su composición?
KP: La Sinfonía n· 2 “Navidad” es la que más me gusta, porque fue la primera Sinfonía que compuse después de que hice mi cambio de estilo. Además, considero que es muy romántica y es una melodía con la cual muchos se pueden sentir identificados, por eso la considero especial.

OFB ¿Cuál es su visión de la OFB?
KP: Estoy muy contento de realizar el concierto con esta Orquesta, que cuenta con muy buenos músicos, quienes se exigen mucho y además son muy dispuestos a trabajar en equipo y se ve que disfrutan mucho interpretando mis obras.